domingo, 11 de enero de 2009

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El traje para la misión tripulada a Marte podría ser el de un argentino
Sebastián Musso, CEA, Mar del Plata, Argentina


Lunes 3 de julio de 2006, Aula Magna de la Universidad Argentina de la Empresa en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Luego de acreditarnos personalmente (ya lo habíamos hecho por Internet o vía telefónica) los asistentes a la conferencia sobre el Viaje Tripulado a Marte nos preparamos para escuchar y aprender. El clima era verdaderamente el de una misión planetaria, una pantalla gigante mostraba imágenes sobre el planeta rojo y sobre el margen inferior derecho de la misma pantalla corría una cuenta regresiva hacia el inicio de la exposición.

El disertante fue Pablo de León, argentino, ingeniero de la Universidad de Dakota del Norte. Un porteño que cursó sus estudios primarios y secundarios en nuestro país para hacer luego sus estudios superiores en Europa y Estados Unidos. Periódicamente viene a Argentina donde ha dirigido varios proyectos sobre astronáutica, organizó congresos y dicta cursos y conferencias como esta que estaba a punto de comenzar.
El inicio fue histórico. El Ingeniero de León repasó los descubrimientos más destacados sobre Marte desde los mapas confeccionados por Schiaparelli y Percival Lowell hasta los primeros intentos de estudiarlo de cerca por las accidentadas naves de la ex Unión Soviética primero y de las exitosas de la NASA después.

Pablo de León está liderando un equipo de ingenieros y alumnos de la Universidad de Dakota del Sur que diseña uno de los posibles trajes que utilizarán las misiones tripuladas que lleguen a Marte para el año 2020 o un poco más quizás. Cuando un hombre de otro pequeño paso sobre un cuerpo celeste ajeno a la Tierra, que será sin dudas un segundo gran paso para la Humanidad.

Con un presupuesto para materiales de 100.000 dólares aportado por NASA más lo utilizado para sueldos, laboratorios y viajes este grupo de innovadores dirigido por un argentino desarrollo en 14 meses el prototipo de traje espacial que ya fue probado preliminarmente en el desierto de Dakota del Norte. No podemos usar el mismo traje del trasbordador espacial – explicaba Pablo de León – porque este pesa alrededor de 200 kilos y en Marte, con un tercio de la gravedad de la Tierra sería como tener que soportar unos 70 kilogramos de peso extra el astronauta mientras trabaja fuera de la nave, algo que lo cansaría rápidamente. En el espacio no hay problema, en gravedad cero cuanto más pesado el traje mejor pero no podemos usar el mismo para Marte y no sería este que estamos haciendo el mismo que se utilizaría si fuéramos a otro sitio.

Otro problema que están sorteando es la contaminación. Marte tiene gigantescas tormentas de polvo que levantan material de la superficie, un polvo rojo pero que se pega a la ropa como el talco que haría que los cierres quedaran inutilizados en pocas salidas al exterior de la nave y los pliegues de la ropa imposibles de limpiar en la misma misión. Otro tema importante es la movilidad. Comparándolo nuevamente con el actual traje de los astronautas de las misiones del trasbordador el ingeniero de León explicaba: En los viajes a la órbita terrestre todas las tareas están preparadas para que el astronauta las realice a la altura de su cabeza hasta el torso, fácil de ver por el visor del casco, sin necesidad de movimientos extremos, pero esto será diferente en Marte. El astronauta tendrá que mirar por donde pisa, querrá ver sus pies, y eso nos obliga a buscar un área de visión mucho más amplia.

No sólo en el casco, también en todo el traje, ya no con un torso rígido como el del traje actual, el hombre en Marte tendrá que superar un terreno irregular, deberá agacharse a recoger muestras del suelo y esto llena de nuevas articulaciones al prototipo del ingeniero argentino y su equipo. También hay que mover el centro de gravedad del traje, en las misiones Apollo estaba muy alto y los astronautas se tambaleaban mucho en cada salto sobre la superficie de la Luna.

El traje será azul, al menos ese es el color que eligieron los miembros del equipo del ingeniero Pablo de León por considerarlo el color que más se destaca en el entorno marciano. Todavía no han hecho el soporte de vida, según el disertante de la conferencia dada en la UADE de Buenos Aires “las mochilas” actuales son muy buenas y con pocas modificaciones podrán estar listas para mantener a un hombre en la superficie de Marte.
Pero hay otras tantas cosas por resolver, la misma nave que llevará a la tripulación a casi 100 millones de kilómetros de la Tierra no está definida, tampoco la colaboración internacional que seguramente será necesaria para una empresa de tal magnitud. El trampolín, la Luna, no ha sido visitado por el hombre desde la Apollo 17 a principios de los años 70 y la próxima misión aún no tiene fecha. Son muchas decisiones aunque ya existe la intención, quizás no sea en 2020, tal vez tengamos que esperar un poco más, pero llegará el momento en que todos los televisores del mundo estén viendo la misma imagen, donde la Humanidad este representada por solamente cuatro, cinco o seis hombres que llegarán a pisar por primera vez otro planeta y si todo sigue como hasta ahora el traje que los protegerá de ese ambiente hostil habrá estado diseñado por un ingeniero argentino.

Dos amigos muy observadores

Nunca podré disimular (aunque no se muy bien si quiero) mi admiración por dos personajes maravillosos de la Historia de la Astronomía. Uno es Galileo Galilei, quizás el más grande científico de todos los tiempos, quizás, el primero de ellos como fundador de un método de trabajo, genio interdisciplinario como muchos de su tiempo uso su telescopio para descubrir cientos de nuevos cuerpos celestes y su mente para diseñar decenas de experimentos que lo llevaron a “ver” lo que ni siquiera su anteojo de aumento le mostraba. Kepler, fue un personaje contemporáneo del primero, astrónomo, aunque también astrólogo, matemático, y en cierta medida supersticioso y apegado a las creencias de su tiempo.

Ambos cambiaron nuestra manera de ver el Universo que nos rodea. Fueron genios adelantados a su tiempo pero también fueron personas que nos ayudan a entender ese tiempo en que vivieron. Esa época de religiones omnipresentes, de hombres poderosos y de pueblos oprimidos, la época donde las grandes obras artísticas del renacimiento italiano se generaban al mismo tiempo que las controvertidas teorías de los hombres desafiantes que siempre existieron.

Hace mucho me pregunto cómo serían las cartas que se enviaban Galileo y Kepler, que se decían más allá de las frías reflexiones que nos cuentan los libros de ciencia y más aún, cómo hubiera sido, de haberse dado, un encuentro entre ellos. Es así como desde hace algunas semanas me acompañan en mi casa dos nuevos personajes para acercar la astronomía a los más pequeños, primero, pero conciente que estos tendrán un guiño de complicidad enorme con los adultos. Entre canciones, bailes, algo de circo y muchas imágenes de astronomía esta naciendo una obra de teatro con dejos de astronomía. Es la historia de dos amigos que se juntan para enseñarnos cosas, la misma sensación que tengo cada vez que leo algunas de esas maravillosas obras que ambos dejaron para la posteridad, dos amigos, que maravillados por lo que los rodea deciden encontrar la manera de contárselo a los demás, y eso, no puede terminar de otro modo que en alegría.
Planetas 3D: Una nueva herramienta didáctica para la enseñanza de la astronomía

Hoy lo multimedial se ha convertido en una herramienta indispensable para la divulgación científica. Cuando damos una conferencia, o cuando asistimos a una, ya no nos conformamos con imágenes estáticas mostradas por un proyector de diapositivas, hoy las diapositivas son las que nos presentan programas de computadoras, que mezclan imágenes con textos, diseños a medida y la posibilidad de mostrar videos y animaciones.
En la actualidad, antes que una nave sea lanzada desde algún centro espacial del mundo, animadores y diseñadores de 3D logran simular los escenarios donde estarán, mostrar su funcionamiento y los procesos que la llevarán a aportar nuevos conocimientos para la ciencia. De alguna manera, vivimos las cosas antes de que ocurran. Recreamos edificios como serán construidos en un futuro o como lucieron cientos de años atrás en sus épocas de esplendor.

Desde hace algunos años mi acercamiento a la enseñanza de la Astronomía para niños me ha llevado a imaginarme las cosas de formas diferentes. Estoy habituado a otorgarle rasgos humanos a los planetas y caricaturizarlos para conseguir transmitir diferentes conceptos en mis charlas y talleres a los más pequeños. Para mi los planetas (principal temática que abordo en la enseñanza de esta ciencia a menores, digamos, de 10 años) tienen voces que he creado, elementos que los acompañan y hasta personalidades inconfundibles como la doble personalidad de Marte, queriendo hacerse el malo por momentos y “quebrado emocionalmente” porque esta oxidado por otros. Urano indiscutiblemente me parece un ser somnoliento que gira acostado alrededor del Sol y Venus, un personaje afiebrado producto de una rara enfermedad planetaria llamada efecto invernadero.

Esta forma de ver la Astronomía es la que me ayuda a estructurar mis libros, la que me llevó a crear los títeres que me acompañan en mis actividades y las que ahora se lanzan a la pantalla de una computadora o un televisor en forma de animación 3D como personajes de dibujos animados. Los planetas de esta manera hablan, caminan e interactúan comentándose sus características principales, son personajes que nos pueden llevar a un sin fin de historias apasionantes, a grandes aventuras con el condimento extra de poder enseñarnos de la mejor manera que puede lograrse: pasándola bien y divirtiéndose.


LA IMPORTANCIA DE LOS MUSEOS DE CIENCIAS
Sebastián Musso sebastian_musso@yahoo.com.ar


Introducción:


Captar la atención del auditorio siempre es el desafío del divulgador científico, seducir al que tenemos enfrente para que nos escuche, para que se interese por lo que tenemos para decirle, hacerlo impresionarse con las cosas que nos impresionan, que lo emocionen los temas que nos causan emoción, que sienta cada palabra con la importancia que queremos darle. ¡Que difícil! ¡Que desafío! ¡Que fascinante!

“Museito”, un caso particularLos museos fueron originalmente concebidos para albergar piezas valiosas, originales, o representativas de alguna época o área específica del saber. Eran instituciones de carácter meramente educativo que servían para mostrar a los alumnos (por ejemplo en las academias) el material especialmente recolectado para ellos. Más tarde las muestras se fueron especializando y con el nacimiento de la museología ya casi no hay espacios interdisciplinarios en donde convivan objetos de muy variada temática. La tendencia actual es principalmente esa, la de pensar un museo en base a un interés particular y orientarlo hacia un público específico, o lo que sería ideal, lograr que un grupo masivo de la sociedad se interese por nuestra propuesta recortada.

Pero el museo debe servir de disparador de la curiosidad, la muestra debe orientar al visitante a buscar más sobre el tema expuesto y esto da nacimiento a un sin fin de servicios complementarios que el museo puede ofrecer. No es ajena a esta nueva visión de los museos la inclusión en ellos de una biblioteca o de espacios destinados a la búsqueda de información por Internet. El museo debe convertirse en un lugar para visitar a menudo en busca de información y debe ser la locación para una investigación personal del visitante. Para esto debe mostrarse dinámico. Siempre cambiante sin arriesgar en ello su esencia y debe ser… ¡agradable!

Dos divisiones sobre Museos de Ciencias

El aprendizaje significativo del individuo consta de dos etapas: una activa en la que se busca despertar el interés a recibir nuevos estímulos y otra pasiva que se refiere a la reflexión, que es el momento de la construcción del conocimiento conceptualizado.Como hemos visto más arriba el museo se convierte en disparador de la curiosidad para iniciar el proceso cognitivo, me gusta pensarlos así, dinámicos, multimediales y lúdicos que permitan la diversión mientras se aprende. Igualmente hay que tratar esto con cuidado, es importante aprovechar en esta tarea todos los recursos que se tengan a mano y es innegable la conveniencia de utilizar la multimedia como herramienta de cesión de conocimientos, pero se debe encontrar un equilibrio. Ni muy tecnológicos ni meramente expositivos será la premisa a recordar.

Papel de los Museos de Ciencia en el desarrollo cultural

El museo es una experiencia personal, por eso es tan apreciado por los visitantes atentos, aquellos a quienes incluso nos gusta, luego de habernos introducido en el tema con la ayuda de un guía, volver a recorrer la muestra en la soledad, a nuestro propio ritmo, haciendo las pausas donde las deseamos la primera vez y recordando otras vivencias que nos son útiles para entender estos conceptos nuevos que estamos aprendiendo.Lo que se aprende en los museos es difícil de cuantificar, primeramente porque es en gran medida no verbalizable, y en segundo lugar, porque la experiencia que cada uno vive depende del contexto físico, social y personal en el que la visita transcurre. Pero esto no quiere decir que no sea importante, a lo largo de mi tarea en divulgación me encontré muchísimas veces ante una pregunta mía de cómo se habían iniciado en el gusto por la ciencia, con personas que confesaban que su motivador había sido la visita a algún museo o exposición, o quizás esas conferencias que se basan en el acompañamiento de un importante apoyo didáctico que representan casi muestras durante el tiempo que duran.

El Museo, un foro de encuentro entre Ciencia y Cultura

La palabra griega “museion” se refiere al lugar donde, según la mitología, habitan las musas, figuras femeninas muy hermosas para los parámetros de la época. Es durante el Renacimiento que la palabra adquiere su actual significado como el lugar que contiene objetos bellos, valiosos y de importancia cultural, que son expuestos para que la sociedad los admire, aprenda y medite sobre ellos.Durkheim opina que la cultura es el conjunto de formas de pensar, sentir y actuar instituidas en una comunidad o sociedad. Taylor la define como aquella totalidad compleja que incluye conocimientos, creencias, arte, moral, ley, costumbres y todas las demás capacidades y hábitos que el hombre adquiere como miembro de la sociedad.

Precisamente he aquí un punto a analizar sobre eso que llamamos cultura y es lo abarcativo de este concepto. En más de una oportunidad fui invitado a eventos culturales de la ciudad donde resido o u otras ciudades. Allí mi presencia como divulgador científico se veía mezclada con la de artistas plásticos, actores, profesores o autoridades de entidades educativas formales tales como escuelas, colegios o universidades. Siempre he vuelto de estas reuniones con muchas tarjetas personales que no hubiera imaginado en algún momento recolectar. Pero esto no es una crítica, al contrario. ¡Qué fantástico es valorar al hombre como capaz de producir y disfrutar tan variadas disciplinas! ¡Cuanta sensibilidad y cuánto conocimiento se necesitan para ello! La cultura da al hombre la capacidad de ubicarse en el presente y rastrearse a sí mismo en el pasado. En la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales realizada por la UNESCO en 1982 se estableció que la cultura es el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o grupo social.

Esta definición nos permite trabajar sobre un punto que considero importantísimo, quizás el más importante dentro de este ensayo que nos hace reflexionar sobre la cultura no formal. A las entidades educativas se llega bajo presión, es corriente escuchar a los alumnos de primaria o secundaria decir que ellos están ahí porque sus padres los obligan. Si bien la educación universitaria es distinta, las presiones existen solo que son diferentes, en la mayoría de los casos, el alumno concurre a las universidades o se expone a las evaluaciones sólo como un medio que le permitirá en el futuro realizarse en el área que cree su vocación. Incluso en un gran porcentaje los temas a los que se enfrenta suelen ser tan necesarios como ajenos a sus intereses.
Los museos tienen como ventaja que su público concurre voluntariamente. Normalmente la visita a los museos no es solitaria, el individuo se acerca con su familia, un grupo de amigos o sus compañeros de escuela, el grupo genera interacción y discusión. Frecuentemente pueden tener edades, sexo y antecedentes educativos diferentes lo que colabora al mutuo aprendizaje. Es bueno para potenciar esta ventaja que quien oficie de guía, de lugar a un espacio de reflexión e intercambio de ideas sobre lo visto.Uno puede olvidar una clase de escuela, pero si el museo ha hecho las cosas como corresponde difícil será que lo olvidemos totalmente. El museion tiene como diosa madre a Mnemóside (diosa de la memoria) que reclama a los hombres el recuerdo de los héroes y preside la poesía.

Divulgación y Educación, labores complementarias en los en los Museos de Ciencias

En la educación formal es normal que no todos los que se exponen a un mismo mensaje logren entenderlo a la vez, algunos necesitan información complementaria para llegar a dimensionar el concepto en su totalidad y suele llevar un largo tiempo, más del que permite el tratamiento en el aula, el entender todas las posibles ramificaciones de lo dado. En el museo pasa lo mismo. Experiencias ¡ajá! se llaman a las cargas de significación, compresión o claridad atribuidas a un primer tema al cual se ha expuesto el visitante pero que no consigue vislumbrar hasta tanto encontró una relación con un tema posterior que sí llamó su atención.En su libro “Frames of mind” (1938) Gardner señala que independientemente de nuestra historia social cada individuo tiene sus propias capacidades mentales y por ende, su propio estilo de aprendizaje. Sugiere siete categorías para dividir esas formas de aprendizaje:

1. lingüística

2. musical

3. lógico-matemática

4. espacial

5. kinestésica

6. interpersonal

7. intrapesonal.

Esto abre un inmenso abanico de posibilidades, un sin fin de actividades que se complementan y sirven de refuerzo a otras. Todas al servicio de objetivos específicos que deben plantearse cuando se está frente a la planificación de un museo. Y esto es clave. Reconocemos en todas las actividades objetivos claros y esto no suele darse en los museos o exposiciones que visitamos normalmente. Pareciera que nadie se pregunta para qué y para quién armo la muestra, cómo voy a armarla y por qué así y no de otra manera. Como si el solo hecho de contar con algo valioso o bonito justificara sin más mostrarlo y no importara qué estrategias utilizo para ello.

Los museos tienen entre sus objetivos valores sumos que merecen un cuidado especial.

Los museos deben:

1. Llevar la ciencia a personas que sabemos les es difícil tener acceso a ella.

2. Explicar las bases científicas de la tecnología que se utiliza diariamente para hacer ver que la ciencia forma parte de la vida cotidiana.

3. Divulgar la ciencia que se hace en nuestro país.

4. Fomentar que las personas tengan curiosidad por el por qué ocurren las cosas y no tentarse a hacer un traspaso plano del conocimiento.

5. Promover la formación de divulgadores. Rasgo esencial que dará a cualquier proyecto su continuidad.

Panorama para la definición de las visitas a los Museos

La visita al museo es una experiencia que debe recordarse con agrado, para ello debe tenerse en cuenta: la promoción, el acceso, el ingreso, la información, la distribución, los apoyos recibidos, el trato, la dinámica, los servicios, la seguridad, la facilidad para interaccionar con el material expuesto y la capacidad de comprensión de los mensajes.

Para este tema hay dos variantes a utilizar, las cuales no tienen que ser opciones separadas sino posibilidades a elegir en distintos momentos según muchísimas variantes que un lugar de este tipo puede tener. Una es la visita guiada, realizada por un experto y la otra es la visita orientada: un anfitrión que presente el área y sus posibilidades y visitas libres con determinado apoyo como cintas de audio, mapas, catálogos, etc. Así lo marcarían los manuales, sin embargo hace algunos años disfruté de una experiencia peculiar en el Museo de Ciencias Naturales de Mar del Plata (qué locura ¿no?, disfrutar un museo).

Era verano y en Plaza España se implementaba por primera vez la utilización de esas carpas estructurales que hoy son parte estable del museo. Me dirigí a una muestra de paleontología con piezas traídas de fuera y una bien publicitada sala de minerales. Para mi sorpresa cuando abono mi entrada me viene a buscar aparentemente una señora de limpieza que me conduce a mí y a otros desorientados visitantes a una sala de conferencias, allí nos dice que el guía había faltado y que nos mostraría un video para introducirnos en tema. Luego del breve documental llegó un personaje estrafalario, con un equipo de música al hombro, el cual nos invitó a que lo acompañáramos a la cueva de minerales. Lo hicimos bailando, riendo, y mirándonos asombrados pues nosotros tampoco éramos a esa altura visitantes típicos de un museo de ciencias. Ya en el interior del edificio un español nos esperaba vestido como campesino, su acento era gracioso y nos llegó a contar la deriva de los continentes comparándola con una pizza en la moto del repartidor: “donde la muzzarella va para un lado, las aceitunas para el otro, igual los continentes en millones de años”, todavía lo suelo repetir en mis charlas cuando tengo oportunidad.

Fue una visita fantástica, a las semanas propicié una visita de estos personajes a mi programa de radio y logramos hacer una visita virtual al museo por este medio. En las semanas siguientes me hice amigo del español quien me confesó después que era de Buenos Aires aunque nunca en toda la temporada habló sin acento para no salir de personaje.

Son las cosas que a mi juicio deben repetirse, imitarse, y por qué no, mejorarse, el museo tiene que ser motivante y divertido y debe invitar a volver.

Este Museo para chicos en particular

Las entidades educativas normalmente realizan visitas educativas a distintos lugares de la ciudad, museos, parques temáticos, exposiciones son los lugares elegidos para complementar las actividades que se realizan en el aula con respecto a algún tema en especial. Todas estas visitas reconocen la importancia de la educación no formal como ayuda indispensable a la tarea educativa del docente. De estos sitios se pretende consigan estimular la curiosidad de los visitantes y sirvan para motivar futuras actividades grupales o personales.
Los museos cuentan normalmente con visitas guiadas especialmente guionadas para los niños de los primeros años de la educación formal, adaptadas en su lenguaje y en los contenidos que se seleccionan para trabajar. En la mayoría de los casos el resultado es bueno, porque quienes están a cargo de esta tarea así lo logran y porque las salidas son para los chicos motivantes por sí solas, el hecho de cambiar de ámbito y participar de la experiencia de conocer algo nuevo es estimulante aún por sobre los contenidos.

Pero el museo sigue teniendo varios discursos, uno es el que su guía nos ofrezca y la muestra por si sola constituye otro discurso que debe estar en concordancia con los otros. En este caso debemos recordar que ante la planificación de un museo el receptor que se imagina es un público general con conocimientos básicos y, salvo los casos especiales, adulto. En casi todos los casos los museos están pensados para adultos desde el mensaje que da su muestra y de cómo están presentadas por lo que la tarea de la guía en las visitas de los colegios de nivel inicial y básico es la de traducción, una adaptación que necesariamente dejará muchas cosas en el camino.

La propuesta que se hizo con el proyecto MUSEITO fue la de un museo, único en Mar del Plata (y con muy pocas similitudes a nivel nacional) pensado única y exclusivamente para niños desde el primer año del nivel inicial hasta los primeros años de la educación primaria. Son estos los públicos que se encuentran fuera de la planificación de los museos convencionales aún cuando sean los potenciales visitantes más importantes desde su necesidad de conocimiento y el número total que representan.

Fundamentos del proyecto

Considero que uno de los aspectos más importantes en el desarrollo armónico de una persona es su relación con el entorno natural en que vive, es en ese entorno en el que inicialmente se ejercita y amplía la curiosidad y la capacidad de asombro innatas de los seres humanos. Tanto es así, que bien podríamos ubicar el germen de toda actividad creativa futura, ya sea artística, científica o de otra clase, en lo que suceda con aquellas características durante los años de la infancia y la adolescencia. Estas cualidades, bien desarrolladas, ayudarán a formar adultos sensibles y críticos.

La educación a través de la astronomía es uno de los ejes temáticos de la propuesta. Esto es así en especial pues consideramos que los aspectos de la Naturaleza estudiados por la Astronomía son quizás los motivadores por excelencia de la curiosidad y la capacidad de asombro que citábamos anteriormente. El carácter integrador de la Astronomía como ciencia permitirá no sólo comprender el entorno natural en que vivimos sino fundamentalmente concientizar nuestro lugar en él.

Otro tema que sirve de contenedor de más actividades es el de los dinosaurios, junto con la astronomía es el tema más movilizador de los más chicos pues resume el misterio, lo lejano y la posibilidad de imaginar en un ámbito concreto y genuino como quizás no lo permitan otras temáticas.

Estos son los ejes centrales de la muestra pero no los únicos, de hecho, cumplen una función estructurante para ser disparadores de otras actividades que pasan por el entendimiento de la Tierra como un todo, la estructura interna de la Tierra con las formaciones geológicas y sus accidentes geográficos actuales, los movimientos, los elementos y sus estados, la conciencia ecológica y muchos otros temas que se presentarán a lo largo de esta propuesta que pretende ser como el Proyecto mismo, abarcativo, abierto y atrayente.

Todos los espacios dentro del MUSEITO son lúdico-educativos entendiendo que mediante el juego el niño es a esta edad que encuentra la mejor forma de interactuar con su entorno y adquirir conocimientos. Veamos algún sector a modo de ejemplo.

El sector de los dinosaurios

Este sector está dominado por el poder impactante de tres maquetas óseas de dinosaurios que incluye a dos dinosaurios terrestres, uno volador y otro acuático, lo que permitirá trabajar sobre estos tres espacios no sólo en la época de estos gigantes sino incluir el tema en un eje histórico transversal.

Las maquetas tienen tamaños de hasta 2,5 metros de alto por lo que superan por mucho la altura promedio de nuestros visitantes y mantienen una fidelidad rigurosa con aquellas representaciones de madera balsa que proliferaron hace algún tiempo y que aún se ven a la venta en los museos de ciencia de todo el país. Son adaptaciones más geométricas y estéticamente más accesibles para los chicos, su carácter bidimensional facilitan el aprendizaje de los más chiquitos y sus puntas redondeadas suman en seguridad a la hora de interactuar con ellas.

Un velocirraptor es el elegido para iniciar el muestreo, más allá de algunas características interesantes de sus huesos esta maqueta contará con partes de piel “montables” para que sean los visitantes quienes terminen completando la figura en exposición. Estos tejidos blandos no solo pretenderán estar en concordancia con las principales teorías sobre cómo realmente eran los que recubrían a los verdaderos habitantes del Jurásico sino que permitirán trabajar posteriormente con el tema de las texturas y colores. Estas otras actividades se desarrollarán en la sala a modo de complemento.

Si bien estos dinosaurios estarán rodeados de la exuberante vegetación de la época no podría faltar para completar el misterio una cueva, y en ella, los huesos de un brontosaurio escondidos entre las fingidas rocas, bajo las piedras del suelo y entre los pliegos de las paredes. La experiencia personal en la búsqueda del conocimiento es lo que permitirá trabajar aquí sobre uno de los ejes que más estimula la creatividad del visitante. La aventura de ser paleontólogo por un rato será el disparador de otras actividades que involucran lo social y lo artístico.

El pterodáctilo estará reinando en el aire a modo de escenografía, muy junto a él, un dinosaurio habitante de los mares será de un tamaño suficiente como para que los chicos se metan dentro y desde allí podamos dimensionar de un modo divertido los tamaños y las formas de cada uno en relación a nosotros mismos. Por qué no órganos en una versión de almohadones gigantes pueden dispararnos, más allá del juego en sí, a los alimentos y otros temas en relación a esto.

Este sector es un museo en sí mismo, estará cerrado a la mirada de los chicos que se encuentren trabajando en otros sitios del Museito, para no distraer la atención del grupo propio y de los otros y para manejar la ambientación del lugar que es otro elemento de trabajo del docente encargado de esta área. Dentro del relato, algunos fenómenos históricos mayoritariamente aceptados servirán de hilo conductor entre esta temática y el sector de astronomía contiguo, como por ejemplo, la caída del meteorito que provocó su extinción.

El teatro de títeres

Desde hace muchos años que visito Jardines de Infantes. Los docentes en más de una oportunidad me enseñaron sobre distintos objetivos que tenían sobre los chicos y su aprendizaje en ciencias.

· Ayudar a que los niños hagan explícitas sus propias ideas y tengan acceso a las de sus compañeros.

· Ayudar a que los chicos apliquen sus ideas a una situación problemática.

· Ofrecerles oportunidad para que investiguen, piensen explicaciones y/o soluciones a situaciones dadas.


Es por eso que la mayoría de las veces, las docentes estructuraban mi visita bajo la modalidad de entrevista. Los chicos libremente me hacían las preguntas que el tema les sugería. Muchas veces, habiéndolo trabajado poco antes de mi visita con su maestra y por ese motivo, con las ideas un poco desordenadas. Las charlas así eran poco manejables tanto para mí como para el docente teniendo que ocupar muchas veces el tiempo en aclarar temas que poco tenían que ver con la actividad planificada. Por eso La idea fue acercarnos a los chicos mediante un teatro de títeres con algunas características particulares.

· Los títeres (marionetas para ser más exactos) representan al Sol, la Luna, los 9 planetas y un cometa. Sabiendo que los chicos no pueden captar muchos datos de un solo objeto, tanto desde el relato como desde el diseño del propio muñeco se resalta una sola característica de cada cuerpo celeste.

· El guión humaniza a los personajes. Si bien son objetos celestes, en el guión se les otorga sentimientos y comportamientos humanos, son amigos, está el romántico, el cascarrabias, el dormilón, el hiperactivo. Resaltar estas características es también una función que se realiza desde el cambio de voces para cada uno.· El guión es muy flexible. No recuerdo haber dado dos funciones iguales. Algunas veces he tenido que asomarme por la ventana del teatro dentro del cual trabajamos para interactuar con los chicos. Al final de la obra, los chicos piden por sus preferidos y estos empiezan a improvisar junto a su público, es el momento de mayor aprendizaje y de fijación de conceptos.

Calesita movimiento anual

La importancia de este sector radica en la utilización de un juego de plaza para la enseñanza de la ciencia, son instrumentos muy apreciados por los chicos que, además, tienen incorporado a su universo recreativo. La calesita es motivadora por excelencia, es una actividad que ayuda a la socialización, a la tarea conjunta y la colaboración y los conceptos aquí impartidos se logran con la ayuda del otro.Para esta actividad se necesita del punto de vista del compañero, un trabajo que es muy costoso desarrollar en el aula donde las docentes se enfrentan al problema de chicos que no logran ver su entorno de otro modo que no sea el personal.Una típica calesita con asientos en su borde y un volante en el centro, sobre el que acciona para producir el movimiento de la misma. En el piso, por fuera de la calesita, y en una circunferencia concéntrica con ella, se dibujarán las constelaciones zodiacales. Cada asiento representa una posición de la Tierra en su órbita en torno al Sol (representado por el volante) y su principal objetivo educativo es el de mostrar los efectos de este movimiento en la apariencia del cielo nocturno durante las distintas épocas del año.

Calesita de la Tierra y la Luna

Una calesita de volante (la Tierra), compuesta con otra pequeña (la Luna) que gira sobre ruedas o bien sobre un riel concéntrico con el eje de la anterior, vinculada con la misma por una barra rígida permitirá reproducir el movimiento de la Luna alrededor de la Tierra. Si se le adiciona un mecanismo de tipo cuentakilómetros, para lograr la relación 1/27 entre los tiempos de giro de ambos cuerpos celestes, podremos reproducir también el movimiento diurno que la Luna tiene en relación a la superficie terrestre.También, y realizando algunas aclaraciones básicas que justifican la simplificación de este representación lúdica, este modelo permitirá trabajar también sobre las fases lunares y los eclipses. Ambas calesitas están basadas en la excelente labor diseñadora y pedagógica del Doctor Néstor Camino, ideólogo de la Plaza del Cielo, otro proyecto para hablar de ciencia a los más chicos en su propio lenguaje.

"Museíto" en acción El "Museito" nació en julio de 2003. Fue cambiando (y lo sigue haciendo) muchas veces, cada vez que toma forma en un lugar determinado, pues aún no tiene un espacio definitivo para instalarse, adopta nuevas alternativas. En 2004 funcionó durante las vacaciones de invierno en el Palacio Unzué de la ciudad de Mar del Plata y volvió al mismo ámbito durante el Primer Congreso Internacional de Astronomía del Centro de Estudios Astronómicos y el Tercer Encuentro de Constructores de Telescopios Cielo Sur en noviembre de ese mismo año.

En 2006, en vacaciones de invierno, el "Museito" fue parte de una muestra gigante en el Museo de Ciencias Naturales de Mar del Plata, en esa oportunidad, el área de constelaciones estuvo a cargo de la excelente divulgadora Cecilia Scalia, guía del Observatorio Astronómico de La Plata.

En enero / febreo / marzo de 2007 y bajo el nombre de “DINOAURIOS Y UNIVERSO, una historia del tiempo” toma forma en el Teatro Roxy de pleno centro de Mar del Plata. También le tocará viajar, próximamente Maipú y Tandil tendrán a esta propuesta entre ellos. Este museo, que en realidad es un paseo por la Ciencia, un recorrido divertido por la experiencia de aprender jugando, hoy tiene naves espaciales junto a gigantografías que muestran planetas y galaxias a gran tamaño, esculturas tamaño natural de científicos famosos, Galileo Galilei y Newton, que invitan a realizar experiencias como las que ellos hicieron cuando fundaban una nueva forma de conocer el entorno. Esta exposición, en su última forma, tiene un planetario, un domo en el que los niños pero también los grandes descubren el cielo en movimiento y las constelaciones dibujadas sobre sus cabezas. ¿Los títeres?... siempre.

Pasarla bien es la consigna, aprender el desafío. Como hemos dicho, la cultura es lo que nos define, lo que nos hace lo que somos y no otra cosa, adquirirla nunca puede ser un proceso amargo sino todo lo contrario.